La industria de la automoción europea lanza una advertencia: la transición hacia la movilidad sostenible en la Unión Europea podría desviarse si no se adoptan medidas más realistas y coordinadas. En un informe publicado en septiembre, los principales fabricantes y proveedores de automóviles subrayan la urgencia de un plan de políticas holístico y pragmático que acompañe los objetivos de descarbonización.
Ola Källenius, presidente de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) y Matthias Zink, presidente de la Asociación Europea de Proveedores de Automoción (CLEPA), alertan sobre los desafíos actuales: la dependencia casi total de Asia para la cadena de valor de las baterías, la desigual distribución de la infraestructura de carga, los altos costes de fabricación y los aranceles comerciales que limitan la competitividad europea. Desde Madrid Clúster Automoción, compartimos las mismas preocupaciones que tiene el sector a nivel europeo, lo que dificulta la continuidad de la actividad de automoción.
Según el informe que han lanzado, a pesar de la inversión de más de 250 000 millones de euros en la transición ecológica prevista hasta 2030 y el lanzamiento de cientos de modelos eléctricos, la cuota de mercado de vehículos eléctricos sigue siendo limitada: alrededor del 15% en coches, 9 % en furgonetas y apenas 3,5 % en camiones. Para que el cambio sea viable, los fabricantes exigen incentivos de demanda más ambiciosos, consistentes y a largo plazo, que incluyan reducción de costes de energía, subsidios, beneficios fiscales y un acceso urbano favorable.
El informe también señala que cumplir los estrictos objetivos de CO2 para 2030 y 2035 es complicado bajo las actuales condiciones industriales y geopolíticas. Los expertos reclaman un enfoque más flexible que contemple:
- La descarbonización de la flota existente y no solo de los vehículos nuevos.
- La promoción de tecnologías de transmisión múltiple, incluyendo híbridos enchufables, vehículos de autonomía extendida, motores de combustión interna de alta eficiencia, hidrógeno y combustibles descarbonizados.
- Una normativa más ágil y simple que incentive la innovación y reduzca la burocracia.
- Revisión urgente de la normativa de CO2 para camiones y autobuses pesados, con medidas que permitan una transformación viable para todos los actores del transporte comercial.
El informe concluye que la próxima revisión de las normas de CO2 y el Diálogo Estratégico sobre el futuro de la industria de la automoción, programado para el 12 de septiembre, representan una oportunidad crucial para corregir el rumbo y adaptar las políticas europeas a las realidades del mercado y la situación geopolítica actual. Sin esta flexibilidad, advierten los líderes del sector, Europa corre el riesgo de comprometer la competitividad, la innovación y el empleo de calidad en uno de sus sectores más estratégicos.